lunes, 15 de agosto de 2011

Si estás leyendo esto...

Si estás leyendo esto me gustaría decir muchas cosas, dentro de esas no está incluído un porfavor ni un perdón.
Si estás leyendo esto me gustaría partir por decir que estos siete -seis meses han sido maravillosos. Hemos cumplido el objetivo a cavalidad: avanzar. Creo que he crecido más rapido que en los 18 años que tenía antes de conocerte. En el caso de que estuvieras leyendo esto, me gustaría decirte compartir la carretera contigo ha sido maravilloso. Que no hay mal que por bien no venga, y que sinceramente me gustaría ser distinta, pero hay que partir por aceptarse y acá estoy, me quieres así, bien loca. Y yo te quiero así, y me gustaría poder decirlo bien fuerte, que te amo así, enojón, drástico y racional. Si por casualidad pasaras por aquí y leyeras esto, me gustaría que supieras que te amo, que te amo sobre todo, sobre las locuras, presiones, llantos y peleas. Que te amo por quien eres, te amo porque al lado tuyo soy como me gusta. Y que, si sigueras leyendo esto, por esas cosas de la vida. Te debo un gran gracias, gracias por ser como eres, con esos ojos tan maravillosos, esa sonrisa picarona y ese colmillo que a veces se escapa, también picarón. Y más que todo, no agradecerte a ti, si no celebrar, en cierta forma, contarte que estoy contenta porque estás en mi camino, es maravilloso saber que usted existe. Sobre cualquier estructura de personalidad, sobre cualquier locura, arranque, mentira, tristeza, llanto, estoy feliz de no-estar-pololeando contigo, eres mi persona favorita y te voy a guardar con una estrellita en la frente, en mi corazón. Porque eres de esas personas que dan ganas de abrazar de lo bknes que son, porque no eres mi motivo para sonreír, ni mi otra mitad, ni mi felicidad hecha persona. No eres mi hombre perfecto, ni mi príncipe azul. Eres simplemente de carne, hueso y un poquito de titaneo (sin intención de ofender, sólo de comparar) al igual que yo, eres mi mejor amigo que está ahí cuando sonrío y cuando lloro, y que sabe qué hacer cuando me da la locura. Eres ese compañero que puede no estar, pero está igual, solo hay que darse el tiempo de ver a través del ruido. Buenas noches, te amo. Aunque no me quieras ver (cosa que comprendo, entiendo y todo EN SERIO), voy a estar soñando contigo, no te deseo lo mismo para no perturbar tus deseos iniciales. Pero si te despiertas y no puedes dormir, loca y todo....voy a estar ahí, despierta, mirando el techo y pensando en lo maravilloso que es verse en esos ojos verdes tan bonitos que tienes arriba de tu boca, tan bonita, por cierto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario