Al final del viaje está el horizonte, dicen.
Ahí estaba yo, dirección al horizonte con el pelo al viento y un poco mojada.
Lo mire, me miró, le sonreí y me sonrió.
Chau, Costa Rica...PURA VIDA!
P.S. aparentemente las cálidas aguas del pacífico, los atardeceres rosados en el mar y las limonadas al borde de la piscina me escondían, finalmente creo que me encontré.
espero que ya no te vuelvas a perder (:
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