Hace dolor de cabeza y no hay ganas de mucho.
Me encantan las carreteras, me encanta manejar en carretera...
ver como las luces se alejan por el espejo retrovisor, sentir la alarma de los 120 y acelerar...acelerar.
Abrir la ventana y sentir el viento, manejar...manejar es algo demasiado agradable. Al menos para mi siempre ha significado libertad, mi auto Travis Tres es mi compañero ... está conmigo en todas, ha estado en todas. Me escucha llorar, compartimos maripositas en el estómago, eternas conversaciones y risas camino a la universidad. Conoce a mis mejores amigos, y siempre me salva en mis movidas arriesgadas.
En estas fechas veo todo por el retrovisor y cada vez se va haciendo más chiquitito, tu cara se desvanece, las peleas, chiquitito.
y me muero de ganas de decirte que sí, de mentirnos y decir que va a funcionar como nunca. Quiero traicionarme, olvidarme de todo lo avanzado y correr a tus brazos llorando, encajando como si nuestros cuerpos estuvieran hechos desde siempre uno para el otro. Que fácil sería todo, mintiéndome, con los lentes empañados, aceptando la caverna... Pero no puedo. No puedo y me carga, me carga tener que ser grande y avanzar...
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