viernes, 28 de enero de 2011

me gustaría no tener insomnio.

Y quizás escribir tan bonito como el que escribió abajo...

Uno de los días más horribles de su vida, se repite. Se repite pero con personajes distintos leyendo el libreto de este domingo horrible. Ese sábado de llanto interminable, domingo de insomnio, de pena, de rabia, de muerte.
Aunque se arregle se siente como si todo se hubiese venido abajo, lo quiere al lado...sentirlo, saber que fue un sueño horrible, que ni se dio cuenta y estaba dormida. Podría haber sido cualquier persona la que protagonizara esta serie de eventos desafortunados pero tenía que ser él. El antiguo destinatario de las llamadas de auxilio, el hombro que arreglaba todo, se convertía en verdugo frente a sus ojos. Si tan sólo pudiese explicar lo similares de las situaciones daría susto, "malditos patrones que se repiten" pensaba, y lloraba...se ahogaba en una esquina del balcón. Cómo es posible tanta coincidencia, tanto daño y de aquel que antes era el analgésico favorito. Ya no piensa, sólo llora, siente las lágrimas suicidarse (Cortázar me robó eso) mientras escucha el tecleteo. Cómo tan similar, cómo tan similar, por qué él, por qué él...por qué todo denuevo?!?!?! Siente pena miedo y rabia, cómo hablarle ...imposible, su orgullo se lo impedirá. "Quiero arreglar las cosas, pero..."

basta ahí.

Palabras, sólo bastan palabras bien escogidas y ordenadas para arreglar un poco las cosas...

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